Listas de reproducción
Eso es lo que necesito. Me ha costado darme cuenta, bueno, esto no se sale de la normalidad. Soy un tipo con pocas luces.
Me di cuenta el otro día, que iba en bici. Iba subiendo a buen ritmo. De repente el terreno se complicaba, esto es, se inclinaba y el terreno empeoraba. Necesitaba ayuda. ¿Y quien salió al paso? Jeff Buckley con Halleluja. Tuve que poner el pie en el suelo. No tuve más fuerzas. Mira que me gusta la canción de Cohen y esta versión en particular. Pero así uno no puede. Ni por asomo ese parón tuvo que ver con mi forma física. De hecho creo que el último examen lo suspendí por culpa de Jeff, el muy cabrón. Jeje.
Una vez superado el mal trago, seguí mi marcha. Al cabo de unas centenas de metros, volvió un terreno complicado. Recé desde el más puro laicismo para que Nacho Vegas, Portishead o Los Planetas más decaidos no se convirtieran en la banda sonora de aquel momento. No, no necesitava deprimirmo. En cambio, salió algo que no esperaba que sonara. Tampoco es que fuera un trallazo. Una canción un tanto Lady Gaguesca (no sé si esta comparación será fiable, no conozco a la Gaga demasiado) pero que me puso a tono, bua, subí casi solo. Fue Mates of States. Esto ocurrió ayer, y curiosamente hoy me he levantado con esa canción en la cabeza. Ya ves, qué cosas.
En fin, he comprobado que 8 gigas de música son una mezcla demasiado explosiva para mi sensible estado de ánimo. Me tengo que hacer listas de reproducción a la de ya.