“Necesitamos sonar a todo volumen”
Y vaya si lo hicieron. En el mismo escenario que el día anterior Kasabian, lamentablemente, hiciera la risa sonando muy bajo y sin conectar con la gente, Triangulo de Amor Bizarro consiguieron crear un muro de sonido que arrasó a los pocos que allí estábamos. Normal por otra parte, los guiris no son muy seguidores de los gallegos, y desde luego las 8 de la tarde no es la mejor hora para éste concierto. Pero valió la pena, uno de los conciertos del festival para mí. Junto con otros como el ya condecorado Mumford & Sons y otros que irán paseando por el blog los prósimos días.
Aprovecharon el sonido del FIB, este año realmente bueno, y tocaron su último disco y sus hits anteriores. Solo hago que mirar donde van a darle a sus guitarra en las próximas fechas. Uff.
